11 diciembre 2013

Los riesgos del ‘bypass espiritual’

¿Alguna vez recurriste a tu espiritualidad para evitar enfrentar un aspecto doloroso de tu vida? ¿Dejaste pasar abusos en nombre de la compasión? ¿Te escudaste en tus aspiraciones más elevadas para evitar sentir celos o enojo, por considerarlas emociones “poco espirituales”?

Si la respuesta a alguna de estas preguntas es sí, no estás solo. La mayoría de las personas que transitan el camino espiritual caen en algún momento, sin darse cuenta, en esta distorsión que el psicólogo estadounidense John Welwood bautizó “bypass espiritual” allá por 1984. De hecho, es una ocurrencia tan común en la cultura espiritual reinante, que muy pocos la perciben su existencia y los peligros que trae aparejados.

Autores como Ken Wilber y Robert Augustus Masters incluso advierten que muchos consejeros religiosos y psicólogos transpersonales hoy promueven este error, con las mejores de las intenciones, al proponerle a quienes buscan su ayuda soluciones espirituales a problemas de otro origen (cognitivos, psicológicos, hasta corporales).

El psicoterapeuta Robert Masters dice en su libro Bypass espiritual: cuando la espiritualidad nos desconecta de lo que verdaderamente importa que nuestra dificultad para tolerar y hacer frente a nuestra sombra personal y colectiva es el motor que nos lleva a buscar la espiritualidad como refugio o solución fácil a nuestros problemas. En estos casos, las prácticas o creencias no ayudan a elevarnos sino a evitar el costoso tránsito por el auto-examen y la auto-observación, a acallar la voz interior que nos dice que algo no está bien, a barrer bajo la alfombra conflictos y dificultades que piden a gritos ver la luz del día.

Así lo describe John Welwood, quien acuñó el término a partir de lo que observaba en su comunidad de practicantes budistas, y en él mismo: “Cuando caemos en el ‘bypass spiritual’, usamos la meta de la iluminación o la liberación para racionalizar lo que yo llamo trascendencia prematura: intentar elevarnos por encima del costado crudo y desprolijo de nuestra humanidad antes de haberlo enfrentado verdaderamente y haber hecho las paces con él. Y entonces procuramos usar la verdad absoluta para descalificar nuestras necesidades humanas relativas, nuestros problemas psicológicos, nuestras dificultades vinculares o déficits de desarrollo. Creo que este es una especie de ‘peligro ocupacional’ del camino espiritual, dado que la espiritualidad conlleva la visión de ir más allá de nuestra situación kármica actual”.

¿De qué formas se manifiesta esta tendencia en las personas? En una actitud de desapego excesivo, la represión de ciertas emociones (la tendencia a “anestesiar” la tristeza o el enojo), o a través una compasión ciega, una inclinación exacerbada hacia lo positivo, ignorando o denostando la propia sombra (los aspectos mal vistos de uno mismo). En  casos más extremos, puede presentarse, incluso, como delirios de iluminación.

También se denomina a esta tendencia “inflación espiritual”, en referencia la noción de que todo puede trascenderse a pura fuerza de luz y voluntad.  Pero ya lo decía C.G. Jung: “Uno no alcanza la iluminación fantaseando sobre la luz sino haciendo consciente la oscuridad”.

Un ejemplo de Welwood, en relación a la práctica del budismo en Occidente: “Si uno intenta practicar el desapego renegando de la propia necesidad de recibir amor, lo único que logra es desterrar esa necesidad al inconsciente, donde posiblemente actúe y se manifieste de maneras potencialmente peligrosas”.

Explica el terapeuta: “Es fácil usar conceptos como ‘la verdad del vacío’ de una manera distorsionada. La enseñanza es que los pensamientos y las emociones no tienen existencia verdadera, que son apenas ilusiones del Samsara (el mundo de las formas), y por lo tanto, no debemos prestarles atención. ‘Debes reconocerlos como formas vacías y, atravesarlos sin más’, es el consejo que reciben los discípulos. Esto puede ser útil en el ámbito de la práctica, pero en situaciones de la vida, esas mismas palabras pueden ser usadas para reprimir o negar sentimientos que requieren nuestra atención. Lo he visto ocurrir en numerosas ocasiones”.

“Temo que lo que muchos budistas occidentales están practicando no es desapego, sino evitación del apego. Esto no es lo mismo que liberación del apego: es otra forma de apego: se apegan a la negación de sus necesidades humanas, por desconfianza en el amor”, subraya.

Este fenómeno se asocia en parte con la explosión de interés en la espiritualidad que acontece en los años 60 y la adopción por parte de Occidente de prácticas y saberes del Oriente; y también con la deformación de estas prácticas y creencias en lo que ha dado en llamarse “espiritualidad de consumo rápido”.

Pero no es privativo de las tradiciones orientales ni de sus prácticas; la oración también puede ser usada como una manera de evitar contactar con las heridas psicológicas y los dolores del corazón.

Lo cierto es que no hay nada instantáneo en el proceso de crecimiento espiritual. Quienes conquistan la madurez en este terreno lo hacen a fuerza de años de trabajo interior y transparencia, sabiéndose pequeños y falibles en cada paso del camino. En términos de Welwood, en ellos la fruta cae del árbol por su propio peso, en lugar de ser arrancada prematuramente de la rama.

Hay en estos seres añejados espiritualmente -sean monjes, maestros o barrenderos- una cualidad de integridad y de arraigo. No son almas descarnadas, ni aparentan serlo. No están, ni se pretenden, más allá de nada. Por esto mismo, son capaces de abrazar la complejidad de quienes los rodean con infinito amor, y mostrar el camino hacia una transcendencia real, sin trampas ni atajos, sin ilusiones de santidad, con simple vocación humana.

No podría desearnos un destino mejor.

Fabiana Fondevila



Fuente: http://lausinamistica.wordpress.com/about/

12 noviembre 2013

CHARLA EN LA UNIVERSIDAD POLITÉCNICA. BURNOUT Y YOGA.



El 7 de noviembre compartí unas horas con los profesores y alumnos del Máster en Dirección de empresas TIC. Fueron dos profesores y 12 alumnos, ingenieros en telecomunicaciones e informática.

Su formación y mentalidad alejada del Yoga es siempre un reto a la hora de tratar de transmitir mi experiencia en este mundo. El nexo de unión entre el mundo de la empresa y el yoga lo da mi experiencia laboral de 17 años en una empresa del sector financiero y como al sufrir la consecuencias del Burnout e iniciar una práctica regular de yoga, se desencadenó la extinción de mi relación laboral.

Para la exposición utilicé dos videos de los que adjunto enlaces a Youtube. El primero es una reflexión de Alan Watts sobre la conveniencia de escuchar a nuestro corazón a la hora de decidir que hacer en la vida.


Después visionamos un vídeo editado por Inknowation sobre la cuestión de cómo poder alcanzar las metas que nos proponemos.


Resultó muy enriquecedor escuchar los puntos de vistas de los alumnos. Sus opiniones me transmitieron e hicieron resonar sentimientos e ideas profundas.

Finalmente tuvimos un práctica con algunas ásanas de yoga para trabajar en cualquier momento:

- Una secuencia de ásanas para trabajar la espalda.
- Unos ejercicios para tomar conciencia de la respiración.
- Trataka: gimnasia para los ojos.
- Finalmente vimos un sencillo ejemplo de meditación para relajarse antes de una reunión. Y también la práctica del leñador para soltar la tensión que tan frecuentemente se acumula en los ambientes laborales.

A continuación reproduzco las notas que utilice para la charla:


BURNOUT. EL SÍNDROME DE AGOTAMIENTO LABORAL Ó FATIGA LABORAL CRÓNICA.

DEFINICIÓN: es un padecimiento que a grandes rasgos consistiría en la presencia de una respuesta prolongada de estrés en el organismo ante los factores estresantes emocionales e interpersonales que se presentan en el trabajo, que incluye fatiga crónica, ineficacia y negación de lo ocurrido.

SÍNTOMAS

-    Desgana, agotamiento emocional, impotencia (levantarse cansado).
-   Falta de realización personal y pérdida de las expectativas de porqué se inició en la profesión. La persona que lo padece se vuelve anhedónica (lo que anteriormente era motivo de alegría ahora no lo es).
-   Despersonalización. Sentir que uno está "separado" de su cuerpo o mundo. Aparecen problemas externos (familiares).
-    A los propios síntomas del estrés a nivel corporal se suman múltiples molestias: insomnio, dolor de cabeza, mareos, dolores musculares, trastornos digestivos, infecciones, manchas o afecciones en la piel, trastornos respiratorios y circulatorios o digestivos.

CONSECUENCIAS

-   Agotamiento. Levantarse cansado es un síntoma a considerar. Incapacidad psicológica de asumir tareas que exigen un esfuerzo continuado.
-   Equivocaciones. Errores en el desempeño del trabajo, con la consiguiente carga de reproches y reparaciones, aumentando inseguridad y carga de trabajo.
-    Frustración. Especialmente en jóvenes abocados a realizar trabajos por debajo de su capacitación profesional y/o académica.

PREVENCIÓN

-    Por el trabajador.

o       Descansar, actividades sanas, equilibrio.
o       Relajación
o       Autoconocimiento. Conciencia de los propios límites.

Todas estas actividades o estados son fácilmente accesibles a través de la práctica habitual del yoga. Un sistema que provee de herramientas que permiten recuperar y equilibrar los aspectos físicos, emocionales y mentales que se ven alterados por la incidencia del burnout. Como se ha dicho en otras partes, el yoga facilita la formación de la persona como individuo, cuando el individuo deja de formar parte de la masa toma conciencia de si mismo y sus decisiones son tomadas siguiendo un criterio e interés personal en detrimento de las decisiones condicionadas por las estructuras sociales dominantes.

-    Por la empresa. Asegurar condiciones saludables (iluminación, espacio, ventilación, etc.).
-   Por la Administración. En el marco de la crisis del Estado del Bienestar no parece que debamos esperar que las administraciones incidan en este aspecto, sino que más bien se produzcan retrocesos al igual que ocurre en sanidad y educación.

Al no depender del trabajador lo que la empresa vaya a hacer, el trabajador implicado en su bienestar debe centrarse en actuar allí donde él puede alcanzar, es decir, en lo indicado en punto anterior.

ETAPAS EN LA VIDA LABORAL.

En el proceso laboral y en relación al burnout se observan unas etapas en las que gradualmente se da paso de una situación exenta de problemas a la aparición de este síndrome.

-  Primera etapa. Idealismo y entusiasmo. Expectativas positivas. El trabajador cuenta con una motivación en exceso que hace que se implique y se exceda incluso en las tareas que debe realizar. El deseo de agradar, la ambición de progresar, o el miedo a perder el empleo, funcionan como elementos endógenos que provocan estrés en el trabajador. En un primer momento esta situación puede vivirse como favorable, deseable e incluso agradable por parte del empleado.
-    Estancamiento. Darse cuenta de la realidad laboral. Una vez que se ha encontrado seguridad en el desempeño del trabajo y se ha alcanzado el nivel salarial inicialmente previsto, puede darse un percatamiento de que se da demasiado a cambio de lo que se está obteniendo. En el caso de la inseguridad laboral, en esta fase el agotamiento es tal que se produce cuestionamiento. En todos estos casos llega un momento en que el trabajador se pregunta: ¿esto es lo que quiero? Y partir de ahí las posibilidades son muchas, aunque fundamentalmente en tres ámbitos. 1º Toma de conciencia de la situación gestionando un proceso de cambio para revertir la situación (abandonar el empleo o renegociar condiciones). 2º Toma de conciencia y en su caso asunción de la imposibilidad de cambio (cargas familiares y económicas, ausencia de alternativas laborales, etc.). 3º  El ámbito de la negación, el peor escenario, el trabajador no es consciente de sufrir este síndrome y busca la causa de sus problemas en la proyección exterior, de modo que se siente víctima de su entorno.
-    Apatía. Se manifiestan los síntomas como crónicos. Depresión. Estallido emocional. Ira. Problemas familiares. La apatía se hace extensiva al resto de áreas vitales: familia, aficiones, adicciones, etc. La resolución de esta etapa pasa necesariamente por el concurso de ayuda psicológica profesional.

En el caso de que el trabajador tenga conciencia del problema en la segunda etapa la solución es sencilla (quizás no fácil). El problema surge con la negación que se puede dar en cualquiera de las dos últimas etapas, ya que en este caso entramos en el campo de lo patológico.

Una situación que en numerosas ocasiones agrava el problema se da cuando existe dependencia económica grave del puesto de trabajo. En este sentido únicamente cabe hacer hincapié en la importancia de la prevención (si es posible). Un trabajador auto responsable debería tratar de:

-    Mantener un ahorro de seguridad equivalente a 6 nóminas. Así en el caso de tener que abandonar o ser despedido del puesto de trabajo, puede enfrentarse a la búsqueda de nuevo empleo con cierto límite exento de ansiedad.
-   Otro factor importante es la estructura de la economía familiar. Al respecto resulta de vital importancia el reducir al máximo los gastos fijos. En este sentido es importante ver que parte de esos gastos pueden ser prescindibles y reflexionar especialmente sobre los gastos financieros y el endeudamiento. Clave en este caso es rehuir el exceso de consumo a crédito. La espiral de endeudamiento familiar puede suponer una traba muy importante en el futuro. De hecho cuando se asume una hipoteca u otro endeudamiento a largo plazo, entramos en el campo de lo imponderable; nuestros ingresos pueden sufrir mermas de un momento a otro (despidos, enfermedad), pero el gasto de devolución de deudas nunca puede ser desatendido, lo contrario acarrea muy desagradables consecuencias. Así se hace necesario no endeudarse más allá de un límite razonable (este límite se situaría entre el 25-30% de los ingresos mensuales, sin contar extras y otros ingresos extraordinarios).


PERSPECTIVAS DE FUTURO

La importancia de la incidencia de este padecimiento probablemente aumente en el futuro. Las últimas reformas laborales permiten que la empresa fácilmente reemplace trabajadores quemados por nuevos empleados formados, llenos de ilusión y con menores costes salariales. A partir de los 40 años de edad es cuando el trabajador es más vulnerable a padecer el burnout, simplemente por la acumulación de los síntomas y el desgaste físico paralelo.

Por otra parte la vida laboral va a sufrir una prolongación en el futuro. Actualmente se ha adoptado la decisión de aumentar la edad de jubilación a los 67 años de edad y nada impide que en el futuro esta edad de jubilación aumente.

Se hace pues muy necesario insistir en la prevención como la mejor forma de minorar el problema. Como dijimos más arriba, la empresa, dada la legislación laboral vigente, no se ve incentivada a realizar políticas de prevención, ya que es más barato reemplazar la mano de obra. Es pues responsabilidad de los trabajadores el encontrar un equilibrio entre su actividad y su salud. Asimismo es interesante orientar su formación y capacitación laboral a aquellos empleos con los que tenga mayor afinidad personal. Racionalizar la economía familiar, evitando el endeudamiento y los hábitos compulsivos de consumo y compra. 




08 noviembre 2013

ENTREVISTA A ELENA VANDER EN EL PERIÓDICO DE EXTREMADURA 08/11/2013

Elena es Psicoterapeuta, especializada en Sexualidad, traumas y Sanación del niño interior. Imparte el taller EN BUSCA DE UNA SEXUALIDAD PLENA Y  AMOROSA en el Centro de Yoga Solar ANANDA el sábado y domingo, 9 y 10 de noviembre.

haz clic aquí para ver la entrevista.

29 octubre 2013

EN BUSCA DE UNA SEXUALIDAD PLENA Y AMOROSA. CHARLA Y TALLER DE ELENA VANDER. 8, 9 y 10 de Noviembre.

"El amor no se hace, el amor se crea"

Charla el viernes 8 de noviembre a las 20:30 H en la Casa de la Mujer de Cáceres (Ronda de San Francisco, 9) . Entrada libre.

Taller el sábado y domingo 9 y 10 de noviembre de 10 a 18 H. En el Centro de Yoga Solar ANANDA (Avda de la Constitución, 37). Aportación: 120 euros.

Inscripción y consultas: yogasolarananda@gmail.com Telf: 607.46.82.83


Hacer el amor no es solo tener sexo..."hacer el amor" es poder compartir con el otro tu plenitud, tu corazón, tu éxtasis, tu cuerpo, tu amor y tu ser.

La sexualidad es un asunto importantísimo en nuestra vida adulta. Hay muchas cosas en nuestra intimidad que no sabemos, nadie nos ha enseñado que es “hacer el amor” y cual es el significado profundo de la sexualidad.  Muchas veces no comprendemos porque nuestras relaciones fracasan, porque elegimos una y otra vez parejas con las que no conectamos y al comienzo de una relación parece que todo fluye pero cuanto más tiempo estamos juntos y a medida que vamos profundizando, nuestras relaciones íntimas se hacen más complejas, y a menudo más difíciles. Sin una cierta comprensión de la dinámica del amor y la intimidad, es fácil perderse en el conflicto, el dolor, los equívocos y, eventualmente la separación.

En nuestros encuentros sexuales (sin ser conscientes de esto), suelen despertarse muchas de nuestras heridas, traumas, shocks  y carencias. Dichas heridas interfieren en la conexión intima con nuestra pareja o amante, saboteando así nuestros encuentros, bloqueando la posibilidad de hacer el amor con plenitud y la conexión desde el corazón con el otro.

A veces no somos totalmente conscientes de lo que sucede en nuestra intimidad. En el sexo solemos proyectar nuestras necesidades insatisfechas, miedos, inseguridades, vergüenza, carencias afectivas, estrés, frustraciones, insensibilidad, etc. Y carecemos de un entendimiento profundo y consciente de la dinámica insana de nuestra sexualidad. Deberíamos aprender a sentir o reconocer nuestras frustraciones y encontrar maneras efectivas y amorosas de comunicar nuestra vulnerabilidad, haciendo posible expresar nuestras necesidades y heridas sin causar distanciamiento, ni separación.

La mayoría de las parejas presentan una gran dificultad de comunicación, no saben como trasmitir y negociar sus diferencias, discuten con facilidad o se juzgan constantemente, estas conductas suelen alejar y destruir el amor, no es posible que la relación se mantenga fresca y amorosa ante una situación así. O muchas veces cuesta encontrar el momento justo para que una pareja pueda hacer el amor, y este hecho hace que los dos amantes poco a poco pierdan interés el uno por el otro y con el tiempo hay parejas que solo comparten casa, hijos, hipotecas y compromisos, olvidándose de los motivos que los unión en un comienzo.

Claro que pueden existir muchas otras razones que interfieren en la intimidad pero en muchos casos el amor, la seducción y la sexualidad, toman un papel totalmente secundario en la relación, y esto complica mucho más poder generar conexión en la pareja y las dos personas se vuelven compañeros de piso o hermanitos (una forma de ejemplificar lo que se vive). 

El momento de intimidad es tan importante como cualquier otra cosa en tu vida, debes darle su lugar, entiendo que no sea el número uno de tus prioridades pero debes mirar que esté en tu lista de prioridades. Una pareja necesita tener contacto físico, así sea breve, con o sin sexo, pero se deben tocar. Hay estudios que dicen que las parejas que mantienen contacto físico y hacen el amor, suelen discutir menos y son más felices. La comunicación es una de las bases más importantes para una buena relación, si hay problemas, se deben hablar y no discutirlos, porque en la discusión no os escucháis, solo  buscáis tener la razón o resolver las cosas a la manera de cada uno y no conjuntamente.

Te sugiero que no acumules o pospongas lo que no te gusta en tu relación, porque generará alejamiento de tu pareja, puedes llegar a sentir rechazo, puede que deje de atraerte, que intentes evitar encuentro íntimos, puedes volverte reactiva/o, o te irritas con facilidad, etc.

Existen herramientas que pueden ayudarte a conseguir una relación sexual plena con tu pareja. Aprende cuáles son, cómo usarlas, aprende a mejorar tu comunicación, a reconocer cuando se despiertan tus heridas y cómo sabotean tu intimidad.

Aprende a hacer el amor… date el regalo de vivir una sexualidad nueva, más plena y rica. ¡Es posible!


http://www.elenavander.com

Para sesiones individuales Elena estará disponible el viernes 8 por la tarde, y el lunes 11 de noviembre. (para reservar llama al 607.46.82.83)

Con la colaboración de:



14 octubre 2013

CONCLUSIÓN DEL TALLER DEL PERDÓN

Convivencia de corazón a corazón, queriendo tod@s SER el UNO. 
Gracias por vuestra compañía y enseñanzas. Ha sido un placer compartir este taller con tod@s vostr@s. Hasta pronto.

El grupo



Los promotores